La Prevención de Riesgos Laborales parece estar ya hoy en día instaurada en la gestión de recursos humanos en muchas de las organizaciones españolas. Desde que en el año 1995 surgiera la actual legislación se ha logrado avanzar hacia puestos de trabajo más seguros.
Y aunque la implementación de la gestión preventiva ha sido muy desigual, dependiendo del sector económico, del tamaño de la empresa o de su localización geográfica; cada vez más empresas cumplen con sus obligaciones preventivas. Generalmente desde un punto de vista legal, contratando un servicio de prevención externo que realice la evaluación de riesgos y desarrolle toda la documentación necesaria para el plan de prevención. Un plan de prevención que no siempre es ejecutado y del que no siempre se realiza un seguimiento apropiado.
Otro aspecto importante de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales es que ésta divide la obligación preventiva en tres áreas de actuación: 1) Seguridad, 2) Higiene, 3) Psicosociología y Ergonomía.
Datos publicados desde la Dirección General de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en el 2009 indicaron que del total de las actuaciones que la inspección de trabajo realizó un 20% fueron del ámbito de las condiciones de seguridad e higiene en los lugares de trabajo, frente a un 1,60% de las actuaciones relacionadas con los riesgos ergonómicos y psicosociales.
Son múltiples los motivos por los cuales encontramos datos acerca de la desigual intervención que se realiza dependiendo del área de Prevención de Riesgos. Lo que es indudable es que el área que menor atención recibe es relativa a los Factores Psicosociales. En sucesivas entradas al Blog hablaremos, entre otros muchos temas, de los distintos condicionantes para explicar esta situación.
En esta entrada, vamos a proporcionar un enlace hacia un documento interesante de consulta, que nos ofrece en sus más de 200 páginas un resumen detallado sobre siete de los métodos más utilizados y reconocidos en nuestro país. Todos ellos son métodos de evaluación de riesgos psicosociales, y a pesar de su foco de análisis común, presentan grandes diferencias en cuanto a su metodología, factores que evalúan, necesidad de preparación, o intrusión en la práctica diaria de la organización. Se puede acceder a dicho documento a través del siguiente enlace:
Para finalizar, me gustaría proponer dos cuestiones para debate:
1- En la organización para la que trabajas, o trabajaste en el pasado, ¿se ha realizado alguna evaluación de riesgos psicosociales? ¿Cómo la han gestionado?
2- ¿Conocías alguno de los métodos de evaluación presentados? ¿Qué opinión te merecen?
José Martínez Ferrando
MUY INTERESANTE
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